La relación con la comida y con el propio cuerpo puede convertirse, en ciertos momentos, en una fuente de sufrimiento. Comer deja de ser un acto natural y se transforma en una lucha constante: con el hambre, con la imagen que vemos en el espejo o con la necesidad de controlar lo que sentimos.
Cuando esto ocurre, la ayuda profesional puede marcar la diferencia.
La terapia para trastornos de la alimentación ofrece un espacio de comprensión y apoyo, donde podrás explorar lo que hay detrás de esa relación difícil con la comida.
tus emociones y aprender a cuidarte desde el respeto y la aceptación.
el vínculo con tu cuerpo, tu mente y tus emociones.
En este espacio encontrarás escucha, empatía y seguridad. Aquí no hay críticas ni etiquetas, solo un acompañamiento para que puedas entender lo que estás viviendo y comenzar a recuperar tu bienestar.
Cada proceso es único. La terapia se adapta a ti, a tu ritmo y a tus necesidades, acompañándote paso a paso en el camino hacia una relación más sana con la comida y contigo mismo.
Reflexión
Este corto animado aborda las inseguridades, la autoimagen y la presión social por “verse bien”: muestra a una mujer que se prepara obsesivamente para salir, luchando contra un espejo que le exige una apariencia ideal, hasta que esa búsqueda la lleva a perder de vista su esencia y su bienestar.
Uno de los objetivos principales de la terapia es ayudarte a reconciliarte con tu cuerpo y recuperar la confianza en ti.
Poco a poco, irás descubriendo que puedes cuidarte sin castigarte, que puedes comer sin miedo y que tu valor no depende de un número ni de una forma.
El proceso terapéutico te permitirá:
01
de la culpa asociada a la comida.
02
a identificar tus necesidades físicas y emocionales.
03
el placer de comer sin ansiedad.
04
con tu cuerpo desde el respeto y la gratitud.
Este trabajo no busca la perfección, sino el equilibrio. El bienestar llega cuando puedes vivir en paz contigo mismo, sin luchar contra tu cuerpo ni contra tus emociones.
Reconocer que algo no va bien y pedir ayuda es un acto de valentía.
Si sientes que ha llegado el momento de cuidarte, contacta conmigo.
Juntos trabajaremos para que puedas reconstruir tu relación con la comida, con tu cuerpo y contigo mismo, y recuperar la tranquilidad que mereces.
Cada paso cuenta, y este puede ser el primero hacia una vida más sana, equilibrada y en paz contigo.
La terapia es un espacio seguro donde podrás hablar con libertad sobre tu relación con la comida, tu cuerpo y tus emociones. No se trata de imponer dietas ni de juzgarte, sino de comprender lo que estás viviendo y ayudarte a recuperar el equilibrio emocional y físico.
Se ofrece acompañamiento terapéutico en casos de anorexia, bulimia, atracones, restricción alimentaria, miedo a engordar o conductas de control excesivo, entre otros. También se atienden situaciones en las que, sin existir un diagnóstico concreto, la relación con la comida o el cuerpo causa malestar.
No. Aunque la comida sea el punto de partida, el trabajo terapéutico se centra en las emociones, pensamientos y experiencias que están detrás del problema. El objetivo es ayudarte a comprender por qué ocurre lo que ocurre y a construir una relación más amable contigo mismo.
En algunos casos puede ser positivo contar con el apoyo de un familiar, sobre todo al inicio del proceso. Esta decisión se valora contigo, para que te sientas cómodo y acompañado en todo momento.
Durante las primeras sesiones hablaremos sobre lo que estás viviendo, tus emociones y tus objetivos. A partir de ahí se diseña un plan de trabajo personalizado, siempre desde el respeto, la empatía y el acompañamiento profesional.
Puedes contactar fácilmente a través del formulario de la web o por teléfono. Concertaremos una primera cita para conocernos y empezar a trabajar juntos en tu bienestar. Dar este paso puede ser el inicio de un cambio real y duradero.